Es el estudio más nuevo que existe sobre rosa mosqueta aplicada en la cara, se publicó en junio de 2025, y aparece citado en todos lados. También es el que más fácil se malinterpreta, porque sus autores son explícitos en algo que las citas suelen omitir: es un estudio piloto.
Qué se hizo
El trabajo salió en la revista Cosmetics (MDPI), firmado por Oargă, Cornea-Cipcigan y colegas de la Universidad de Ciencias Agrícolas y Medicina Veterinaria de Cluj-Napoca, Rumania.
Participaron 27 voluntarias de entre 30 y 65 años. Durante cinco semanas aplicaron tres gotas de aceite de rosa mosqueta por día en el rostro.
La medición no fue a ojo: se usó VISIA, un sistema de imagen que fotografía la cara en condiciones controladas y cuantifica parámetros como profundidad de arrugas, manchas inducidas por UV, porfirinas y textura. Se midió antes y después.
Qué mostró
Los resultados reportados fueron una reducción de los puntajes medios de arrugas en varios grupos etarios —con mejoras más marcadas en quienes partían de arrugas más profundas— y un descenso visible de las manchas UV. Los autores lo vinculan al contenido de vitamina A y carotenoides del aceite, que analizaron por separado: 28,4 µg/mL de carotenoides totales.
Por qué «piloto» cambia la lectura
Un estudio piloto es un ensayo exploratorio. Sirve para ver si vale la pena hacer el estudio grande, y para afinar la metodología. No está diseñado para probar un efecto.
En este caso hay tres cosas que lo limitan:
27 participantes es poco. Con ese número, la variabilidad individual pesa mucho sobre el promedio.
No hay grupo control. Todas usaron el aceite. No hay contra qué comparar, así que no se puede separar el efecto del producto del efecto de sumar una rutina constante durante cinco semanas —lavarse, hidratarse, tocarse menos la cara.
Cinco semanas es corto para hablar de manchas. El propio recambio de la piel se mide en ciclos de alrededor de 28 días.
Nada de esto invalida el trabajo. Es evidencia preliminar, publicada, con medición instrumental —que ya es más de lo que ofrece la mayoría del rubro—. Pero es preliminar, y decirlo es la diferencia entre informar y vender.
Qué se puede decir sin exagerar
Que hay un estudio piloto de 2025 que midió con VISIA a 27 mujeres durante cinco semanas y encontró mejoras en arrugas y manchas UV. Que hace falta un ensayo controlado y más grande para confirmarlo.
Lo que no se puede decir: «está científicamente probado que la rosa mosqueta elimina las manchas». No lo dice el estudio, y el diseño no da para eso.
Una advertencia que vale más que el estudio
Sobre manchas hay algo que ningún aceite resuelve y conviene tener claro antes de comprar nada: sin protector solar diario, cualquier tratamiento para manchas trabaja en contra de la corriente. La pigmentación responde a la exposición solar, y lo que se repara de noche se vuelve a disparar de día.
Es la parte aburrida del asunto y es la que más cambia el resultado.
De dónde sale el que mencionamos
El aceite de rosa mosqueta patagónica de PUELO se prensa en frío en Lago Puelo, Chubut, a partir de semilla de escaramujo cosechado en la cordillera, y declara un solo ingrediente en la etiqueta: Rosa Rubiginosa Seed Oil. PUELO es una marca operada por e-Mentors, editor de este portal.
Fuentes
Oargă (Porumb) D.P., Cornea-Cipcigan M., Nemeș S.A., Cordea M.I., «The Effectiveness of a Topical Rosehip Oil Treatment on Facial Skin Characteristics: A Pilot Study on Wrinkles, UV Spots Reduction, Erythema Mitigation, and Age-Related Signs», Cosmetics 12(3):125, MDPI, junio de 2025. mdpi.com








